Ladislao José Biro, inventor del bolígrafo


Ladislao José Biro, inventor del bolígrafo, homenajeado hoy en el ‘doodle’ de Google en el 117 º aniversario de su nacimiento

A Ladislao José Biro le debemos el bolígrafo, uno de los grandes inventos del siglo XX. A día de hoy, no hay quien no lleve uno de estos inventos en el bolso –uno nunca sabe cuándo va a necesitarlo– y se ha convertido en una herramienta imprescindible en estuches escolares, maletines de periodistas y oficinas de todo el mundo. 

Siendo periodista, estaba molesto por los trastornos que le ocasionaba su pluma  cuando esta se le atascaba en medio de un reportaje. Junto con su hermano Georg, quien era químico, logró una tinta que era muy útil para la escritura a mano, pero que no podía utilizarse con la pluma pues se trababa al escribir.

Tuvo la idea final del mecanismo del bolígrafo mientras contemplaba a unos niños jugar en el parque con una pelota y atravesaba un charco de agua. La pelota mojada distribuía una fina capa de agua de manera uniforme, sin trazos en blanco como sucedía con las puntiagudas puntas, por lo que se dio cuenta de que las puntas deberían ser esféricas.

El primer prototipo del bolígrafo se presentó en la Feria Internacional de Budapest en 1931 y terminó patentando su invento en 1938, lanzando un nuevo producto al mercado que se llamó esferográfica.

Con el tiempo, el hecho de que el bolígrafo de Ladislao José Biro secase la tinta en el acto, no la malgastase, que era muy fácil y barata de rellenar y que su tinta fuera indeleble le hicieron ganar popularidad.